martes, 10 de mayo de 2011

Cartas a París

Esta noche me he sentado a pensarte, a recordarte y a olvidarte. He muerto en el intento. 
Ayer pase por tus ojos para ver como estabas, tu silencio me ha dicho que no había nadie en casa.
Por ahí escuche que ya te casaste, olvidaste que iba a ser conmigo ¡Tranquila! Yo te entiendo.
Aprovechando que estoy de visita por la ciudad pensé en llamarte, ya que no tengo el número de tu casa, al menos escucha esta carta.

Ayer te vi cruzar por la calle, no me reconociste. Quizás me estoy volviendo viejo, o tu me estas olvidando.
Con ese vestido azul que traías puesto, te confundí con el cielo. Tranquila yo se que en París aún es invierno.
Ayer, fui a ver el atardecer, recordé cuando nuestras tardes acababan en tu espalda,
también recordé cuando amanecer era despertar a tu lado. Las mejores noches comenzaban contigo.

Aquí me tienes, mandándote cartas a parís, regalándote mi voz en un sobre sin destino,
perdiendo tus besos en los labios de otro, perdiendo tus manos en cuerpos ajenos.
Prométeme que recordarás mis caricias, aún cuando tu piel haya perdido su sensibilidad.
Recuerda que Paris, no es lo mismo sin mí, sin ti, sin nosotros.




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